Por qué ocurre la ERGE y cómo detener el reflujo ácido de forma natural

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Acidez de estómago. Eso es lo primero que la mayoría de la gente nota. Comienza como una sensación de ardor en el pecho y la parte superior del abdomen. Pero la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es más que una simple molestia ocasional. Es un trastorno digestivo crónico en el que el contenido del estómago regresa al esófago. Esto sucede con frecuencia. No sólo después de una gran comida. Cada día.

Podrías pensar que simplemente eres sensible a la comida picante. Pero la mecánica es física. La válvula entre el estómago y el esófago falla. Este músculo se llama esfínter esofágico inferior. Cuando se relaja de forma inadecuada, el ácido se escapa hacia arriba. El resultado es irritación. Y si no se controla, el daño puede ser grave.

Más allá de la quemadura: síntomas ocultos

La acidez de estómago es el síntoma principal. Pero no es el único. Muchas personas ignoran los signos sutiles hasta que se vuelven inmanejables.

Considere la tos. Tos seca y persistente que no desaparece. O la necesidad de aclararse la garganta constantemente. Se siente como si algo estuviera atrapado allí. Eso es regurgitación. Regreso de alimentos o líquidos digestivos. Es desagradable. Es común.

Luego está la disfagia. Dificultad para tragar. Si siente que la comida se mueve más lento de lo que debería, preste atención. La ronquera es otra señal. Es posible que te despiertes con una voz ronca. O descubra que sus síntomas de asma aumentan con más frecuencia. La irritación ácida puede provocar espasmos bronquiales. Este vínculo entre ERGE y asma está bien documentado. No está sólo en tu cabeza. El ácido irrita las vías respiratorias.

¿Qué causa que falle la válvula?

Comprender por qué sucede esto le ayudará a solucionarlo. El esfínter esofágico inferior está destinado a ser una puerta unidireccional. Se abre para dejar entrar la comida. Se cierra herméticamente para mantener el ácido bajo. Cuando no se cierra se produce reflujo.

Varios factores contribuyen a este fracaso.

  • Hernia de hiato: Parte del estómago empuja hacia la cavidad torácica. Esto altera la posición de la válvula.
  • Vaciado retrasado: Si su estómago se vacía lentamente, aumenta la presión. El ácido es empujado hacia arriba.
  • Obesidad: El peso extra ejerce presión física sobre el abdomen. Esa presión empuja contra el estómago.
  • Embarazo: Los cambios hormonales relajan los músculos. El útero en crecimiento añade presión. Es un doble golpe para muchas mujeres.
  • Fumar: La nicotina relaja el esfínter. También reduce la producción de saliva, que normalmente ayuda a neutralizar el ácido.

Rara vez es solo una cosa. Suele ser una combinación de anatomía, estilo de vida y química.

Medicación: una herramienta, no una cura

Cuando aparecen los síntomas, la gente busca alivio. Los antiácidos son la primera línea de defensa. Neutralizan el ácido existente. Trabajan rápido. No solucionan el problema subyacente.

Para casos más persistentes, los médicos recetan medicamentos más fuertes. Los antagonistas de los receptores de histamina como Zantac o Pepcid reducen la producción de ácido. Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) como Prilosec o Prevacid van más allá. Bloquean la enzima en las células de la pared del estómago que produce ácido.

Estas drogas funcionan. Permiten que el esófago sane. Pero vienen con advertencias. Uso prolongado de IBP