Cómo Marcello Malpighi demostró la circulación sanguínea con un microscopio

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Era el año 1661. Marcello Malpighi, un médico y biólogo italiano, miró a través de una lente y cambió la forma en que los humanos entendían sus propios cuerpos. Antes de este momento, la medicina era en gran medida conjeturas basadas en textos antiguos. Malpighi demostró que estaban equivocados al mirar más de cerca de lo que nadie se había atrevido.

Encontró el eslabón perdido en la teoría de William Harvey sobre la circulación sanguínea. Harvey había propuesto que la sangre se movía en círculo, pero los críticos argumentaron que no existía ninguna conexión física entre las arterias y las venas. El descubrimiento de Malpighi de la red de capilares pulmonares resolvió el debate. Los pequeños vasos los conectaban, demostrando que la sangre fluía continuamente.

El fundador de la anatomía microscópica

Malpighi es ampliamente considerado como el fundador de la anatomía microscópica. Algunos incluso lo llaman el primer histólogo. Su trabajo hizo que la medicina pasara de la especulación general a la realidad celular.

No se limitó a estudiar la sangre. Diseccionó órganos con un nivel de detalle revolucionario para el siglo XVII. Sus observaciones cubrieron:

  • El hígado
  • El cerebro
  • El bazo
  • Los riñones
  • Tejido óseo
  • Las capas más profundas de la piel, que más tarde llevaron su nombre (las capas de Malpighi)

Su conclusión fue audaz: incluso los órganos más grandes del cuerpo están compuestos de glándulas diminutas. Esta idea sentó las bases de la ciencia moderna de los tejidos.

Ver lo invisible

Uno de sus descubrimientos más famosos tuvo que ver con los glóbulos rojos. Fue el primero en verlos con claridad. Más importante aún, se dio cuenta de que le daban su color a la sangre. Esto no fue sólo una curiosidad visual; fue una visión funcional de lo que hace que la sangre, sangre.

También identificó las papilas gustativas. Este hallazgo anatómico explicó las bases físicas del gusto, separando la sensación de la mera filosofía.

Más allá de la anatomía humana

La curiosidad de Malpighi no se limitó a los humanos. Estudió larvas de insectos, en particular el gusano de seda, y la embriología de los polluelos. Observó la anatomía de las plantas y vio una sorprendente analogía entre la organización de las plantas y los animales. Las estructuras eran similares. La vida, sugirió, compartía un modelo microscópico común.

Una vida corta, un impacto duradero

Nacido en Crevalcore, cerca de Bolonia, en los Estados Pontificios, el 10 de marzo de 1628, Malpighi dedicó su carrera a tender puentes entre la observación y la prueba. Murió en Roma el 30 de noviembre de 1694.

Sus métodos eran simples pero rigurosos. Mirar. Medida. Probar. Tomó la teoría abstracta de Harvey y le dio forma física. Convirtió el órgano de una caja negra en una colección de partes comprensibles.

Todavía usamos sus términos hoy. Todavía confiamos en el concepto de que los tejidos tienen estructura. El microscopio ha mejorado, pero las preguntas fundamentales que planteó siguen siendo las mismas. ¿Cómo funciona el cuerpo? ¿De qué estamos hechos? Empezó a responderles.