Victor Wembanyama no apareció simplemente en París. Él asumió el mando.
La sensación francesa promedió 15,8 puntos, 9,7 rebotes y 3,3 asistencias durante el torneo olímpico de 2024. Cada una de esas estadísticas lideró a su selección nacional. Eso no sólo es bueno. Eso es dominante.
Francia consiguió su billete a la ronda de medallas confiando en el tamaño y el conjunto de habilidades únicos de Wembanyama. Pero la prueba definitiva llegó en el partido por la medalla de oro contra Estados Unidos. ¿El resultado? Una medalla de plata para Francia.
La final en sí fue una bestia diferente. Wembanyama explotó con 26 puntos y atrapó 7 rebotes. También repartió 2 asistencias. El equipo estadounidense finalmente logró la victoria, pero la actuación de Wembanyama en ese último partido demostró exactamente por qué se le considera un talento generacional.
“Dirigió a la selección francesa en las tres grandes categorías”.
Esta carrera en París solidifica su estatus. No fue sólo un participante. Él era el motor. La derrota ante los estadounidenses en la final duele, pero la brillantez individual sigue siendo innegable.

























