Recuperación posparto: una guía respaldada por médicos para nuevas madres

12

La recuperación después del parto es un proceso largo, ya sea mediante parto vaginal o cesárea. Las nuevas madres enfrentan una cascada de cambios físicos y emocionales, desde fluctuaciones hormonales hasta las exigencias del cuidado del recién nacido. Los médicos enfatizan que la verdadera recuperación lleva meses, no semanas, y que es fundamental adoptar un enfoque proactivo de la salud física y mental. Esta guía resume consejos de expertos sobre cómo afrontar este período de transición.

El largo camino hacia la recuperación

El cuerpo sufre cambios importantes durante el embarazo y el parto, y la curación no se produce de la noche a la mañana. Espere sangrado, fatiga y desequilibrios hormonales durante varios meses (incluso un año) antes de regresar a una “nueva normalidad”. La Dra. Olga Ivesic de MemorialCare Medical Group señala que las condiciones preexistentes, las complicaciones del embarazo o el tipo de parto (vaginal o cesárea) afectarán la velocidad de recuperación.

“La gente espera recuperarse después de seis semanas, pero todavía se siente cansada y no ha perdido peso. Realmente el cuerpo tarda un año en recuperarse”. – Jenny Yang Mei, MD, Stanford Health Care

Manejo de cambios físicos

Los cuerpos posparto experimentan varios cambios inmediatos:
Plenitud mamaria al inicio de la lactancia.
Cólicos uterinos a medida que el útero se encoge.
Debilidad del suelo pélvico, que puede provocar pérdidas de orina.
Separación abdominal (diástasis de rectos), mejoró con fisioterapia.
Aumento de la sudoración y el olor corporal debido a cambios hormonales.

Los médicos recomiendan utilizar únicamente toallas sanitarias (no tampones) y evitar las relaciones sexuales durante varias semanas.

La salud mental no es negociable

A menudo se pasa por alto la salud mental posparto. Los chequeos regulares con su médico son cruciales para controlar cambios de humor o complicaciones. Mientras cuidas a un recién nacido, prioriza el descanso y busca apoyo de la pareja, la familia o los profesionales.

Sueño, hidratación y nutrición: los pilares de la curación

Dormir lo suficiente es primordial, a pesar de los desafíos del cuidado del recién nacido. Prioriza el descanso creando un plan de sueño o compartiendo responsabilidades con tu pareja. También son esenciales la hidratación (al menos 64 onzas de agua al día) y una dieta equilibrada. Concéntrese en los carbohidratos complejos, los alimentos ricos en fibra y las proteínas magras. Evite las dietas restrictivas o el exceso de cafeína/azúcar.

Cuándo buscar atención médica inmediata

No dude en contactar a su médico si experimenta:
– Fiebre o escalofríos
– Secreción maloliente
– Sangrado abundante (empapado de más de una toalla sanitaria por hora)
– Dolor en el pecho o dificultad para respirar.
– Dolor abdominal o perineal intenso.
– Fuertes dolores de cabeza con cambios en la visión.

El viaje de cada madre es único

La recuperación posparto es profundamente personal. Apóyate en tu red de apoyo, ya sea para ayuda doméstica, apoyo emocional o cuidado de niños. Recuerde que su obstetra-ginecólogo, partera, asesora en lactancia o terapeuta son parte de su equipo de atención.

En última instancia, la recuperación posparto es una maratón, no una carrera de velocidad. La paciencia, el cuidado personal y un sólido sistema de apoyo son claves para afrontar este período transformador.