Entrenamientos nocturnos: cómo el tiempo afecta la calidad del sueño

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Hacer ejercicio es crucial para la salud en general, pero ir al gimnasio puede afectar significativamente tu sueño. Una revisión reciente de 15 estudios en los que participaron 194 adultos sanos, publicada en Sleep Medicine Reviews, arroja luz sobre esta conexión. Investigadores de la Universidad de Concordia descubrieron que hacer ejercicio demasiado cerca de la hora de acostarse interrumpe el sueño, mientras que hacer ejercicio más temprano en la noche puede en realidad mejorarlo.

La regla de las dos horas

El estudio confirma que el ejercicio de alta intensidad dos horas antes de acostarse provoca una latencia del sueño más larga (dificultad para conciliar el sueño) y una duración del sueño reducida. La respuesta fisiológica (frecuencia cardíaca y temperatura corporal elevadas) dificulta que el cuerpo se relaje. Esta es la razón por la que la actividad vigorosa justo antes de acostarse puede hacer que usted dé vueltas y vueltas.

Sin embargo, la investigación también revela un beneficio sorprendente: hacer ejercicio de dos a cuatro horas antes de acostarse puede promover un mejor sueño. Los participantes en estos estudios experimentaron un inicio del sueño más rápido y un mayor tiempo total de sueño. ¿El truco? Pasaron menos tiempo en el sueño REM, la etapa asociada con los sueños.

¿Quién se beneficia más?

El momento ideal no es universal. Las personas sedentarias parecen beneficiarse más de los ejercicios nocturnos, ya que la actividad física puede ayudar a regular sus ciclos de sueño. Además, los noctámbulos pueden encontrar el ejercicio nocturno más ventajoso que los madrugadores. El mejor ejercicio para dormir en estos estudios fue el ciclismo.

Por qué funciona (y por qué no)

Los efectos positivos del ejercicio nocturno probablemente se deban a la fatiga y a la liberación de endorfinas, que pueden promover la relajación. Sin embargo, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Es vital permitir al menos dos horas para el enfriamiento para reducir la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal antes de intentar dormir.

El resultado final

El tiempo importa. Si bien hacer ejercicio en cualquier momento del día favorece la salud, dar prioridad a los entrenamientos de dos a cuatro horas antes de acostarse parece ser el punto ideal para que muchas personas duerman. Si tiene problemas de insomnio, considere ajustar su programa de ejercicios u optar por una rutina más ligera cuando se acerque la hora de acostarse.