Lo que come un nutricionista durante un ataque de Crohn: una guía práctica

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Para las personas que viven con la enfermedad de Crohn, el control de los síntomas a menudo se reduce a la dieta. Cuando aparecen las llamaradas, simplemente comer se convierte en un desafío estratégico. Alexa Federico, practicante certificada de terapia nutricional y víctima de Crohn, ha desarrollado un enfoque que prioriza la curación intestinal a través de alimentos cuidadosamente seleccionados. ¿Su principio fundamental? Reducir el estrés digestivo a toda costa.

Por qué es importante la dieta durante un brote

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Durante un brote, el revestimiento del intestino se inflama, lo que dificulta la digestión de los alimentos. La clave es darle un respiro al sistema digestivo. No se trata de privaciones a largo plazo; se trata de alivio temporal y apoyo a la recuperación.

La Crohn’s & Colitis Foundation recomienda una dieta rica en nutrientes durante la remisión. Pero los brotes exigen una estrategia diferente: simplificar la ingesta para minimizar la irritación.

El plan alimentario para los brotes

La dieta de Federico para los ataques de asma no es restrictiva, sólo centrada. Así es como se descompone:

  • Menos vegetales fibrosos: Los alimentos ricos en fibra (como el brócoli o la coliflor) pueden ser duros para el intestino inflamado. Ella cambia a opciones más suaves y fáciles de digerir: zanahorias peladas, batatas cocidas, puré de calabaza o puntas de espárragos al vapor.
  • Líquidos tibios: El caldo de huesos es un elemento central. Es nutritivo, hidratante y suave para el estómago. Las sopas (modificadas para que sean suaves y fáciles de digerir) también pueden proporcionar hidratación y nutrientes. Las infusiones de hierbas (menta, jengibre, manzanilla) pueden aliviar las molestias digestivas.
  • Proteínas animales: La carne proporciona nutrientes esenciales sin la fibra que puede exacerbar los síntomas. Se prefieren las opciones molidas o cocidas a fuego lento, ya que son más fáciles de digerir. La Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo sugiere aumentar la ingesta de proteínas a 1,2-1,5 g por kg de peso corporal durante la inflamación activa.
  • Almidones simples: El arroz blanco y la batata cocida ofrecen carbohidratos fácilmente digeribles para obtener energía.

Por qué funciona esto: la perspectiva del intestino

El objetivo es reducir la carga de trabajo en el intestino. Los líquidos requieren menos esfuerzo para digerirse que los sólidos. Las texturas suaves minimizan la irritación. Las proteínas animales proporcionan componentes básicos para la reparación de tejidos sin añadir volumen.

Durante un brote, el cuerpo prioriza la curación. Cada proceso digestivo innecesario (como descomponer la fibra dura) drena energía de ese proceso.

Consideraciones a largo plazo

Esta no es una dieta permanente. Cuando los síntomas desaparecen, reintroducir alimentos ricos en fibra es esencial para la salud intestinal. Pero durante un brote, la simplicidad es la clave. El objetivo es proporcionar al intestino la menor resistencia posible y al mismo tiempo garantizar una nutrición adecuada.

Reducir el estrés en el sistema digestivo durante un brote permite que el cuerpo se concentre en la curación. Este enfoque no se trata de privaciones, sino de apoyo estratégico para un intestino comprometido.