Comenzar el día con un vaso de agua es un hábito sencillo con beneficios sorprendentemente significativos. El cuerpo humano está compuesto aproximadamente entre un 40% y un 62% de agua y una hidratación adecuada es esencial para que todos los órganos funcionen de manera óptima. Después de dormir, el cuerpo se deshidrata ligeramente de forma natural, lo que hace que la rehidratación a primera hora de la mañana sea una medida inteligente.
Mejora cognitiva mediante la hidratación
La deshidratación afecta el flujo sanguíneo al cerebro, lo que afecta la claridad, la concentración y la toma de decisiones. Las investigaciones lo confirman: un estudio de 2020 demostró que incluso 12 horas sin agua pueden reducir el rendimiento cognitivo. Los participantes que bebieron 500 ml de agua antes de las pruebas cognitivas obtuvieron puntuaciones más altas en tareas que requerían pensamiento concentrado. Otro estudio de 2021 indicó que la rehidratación aumenta el estado de alerta y el tiempo de reacción, lo que sugiere que beber agua antes de acostarse y al despertar puede mejorar la función cognitiva.
Apoyo metabólico y regulación hormonal
Cuando se deshidrata, el cuerpo libera vasopresina, una hormona que retiene agua y regula la presión arterial. Los niveles crónicamente altos de vasopresina están relacionados con niveles más altos de azúcar en la sangre, resistencia a la insulina e hipertensión. Aumentar la ingesta de agua puede reducir la vasopresina. Un estudio de 2018 demostró que aumentar el consumo de agua reducía la copeptina (un marcador de vasopresina) en aproximadamente un 41 %, y un estudio de 2019 mostró que beber 1,5 litros adicionales al día durante seis semanas reducía significativamente los niveles de copeptina.
Beneficios cardiovasculares
La vasopresina inducida por la deshidratación contrae los vasos sanguíneos, lo que puede aumentar la presión arterial. Mantenerse hidratado reduce la producción de vasopresina, lo que favorece una presión arterial y una función cardíaca saludables. Un estudio de 2024 sugiere que beber de 6 a 8 vasos de agua al día puede reducir el riesgo de hipertensión en comparación con una ingesta insuficiente.
Función renal y eliminación de desechos
El agua es esencial para la salud de los riñones. Ayuda a los riñones a filtrar los desechos y a mantener el equilibrio de líquidos. Una hidratación adecuada reduce el riesgo de cálculos renales e infecciones del tracto urinario.
Salud de la piel: hidratación versus tratamientos tópicos
Si bien la hidratación de la piel está influenciada por factores internos, beber agua por sí sola puede no ser suficiente. Un estudio de 2015 mostró algunos beneficios del aumento de la ingesta de agua para la humedad de la piel, pero un estudio de 2024 reveló que los humectantes son más efectivos para mejorar la hidratación de la piel y la función de barrera. Beber agua favorece la salud en general, pero las soluciones tópicas son mejores para la hidratación de la piel.
Apoyo para el control de peso
Beber agua puede ayudar a controlar el peso, pero su impacto es modesto. Las investigaciones indican que sustituir las bebidas azucaradas por agua puede contribuir a la pérdida de peso, aunque la reducción promedio es inferior a 1 kilogramo. Beber agua antes de las comidas también puede reducir ligeramente la ingesta calórica. Sin embargo, la hidratación por sí sola no sustituye a una dieta saludable y un estilo de vida equilibrado.
Necesidades diarias de agua
El cuerpo pierde aproximadamente entre 2,5 y 4 litros de agua al día a través de la respiración, la orina, las heces y el sudor. Los hombres generalmente pierden más agua que las mujeres. Ser proactivo con respecto a la hidratación es esencial para mantener una función óptima.
Dar prioridad a la ingesta de agua, especialmente a primera hora de la mañana, es una forma sencilla pero poderosa de apoyar la salud física y cognitiva. No es una cura milagrosa, sino una piedra angular del bienestar.





























