La amiloidosis cardíaca por transtiretina (ATTR-CM) no es solo una afección cardíaca. La misma acumulación anormal de proteínas que afecta al corazón también puede dañar los nervios, provocando una afección llamada neuropatía. Este daño a los nervios puede causar una amplia gama de síntomas, desde hormigueo en los dedos de los pies hasta problemas más graves como mareos, problemas digestivos e incluso incontinencia.
Por qué es importante: La neuropatía a menudo se desarrolla gradualmente, lo que significa que los síntomas pueden pasarse por alto o confundirse con otra cosa. La detección temprana es crucial porque cuanto más tiempo pase sin tratar el daño a los nervios, más difícil será revertirlo.
Cómo ATTR-CM causa daño a los nervios
ATTR-CM ocurre cuando las proteínas transtiretina mal plegadas se acumulan en los tejidos, incluidos el corazón y los nervios. Esta acumulación altera la función nerviosa normal. Hay dos tipos principales: hereditario (genético) y de tipo salvaje (sin causa conocida).
Los nervios periféricos, responsables de la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, son particularmente vulnerables. Estos nervios controlan todo, desde el movimiento de los músculos hasta la digestión. Cuando se forman depósitos de amiloide en ellos, puede afectar:
- Nervios sensoriales: que provocan entumecimiento, dolor u hormigueo.
- Nervios motores: que provocan debilidad o dificultad para moverse.
- Nervios autónomos: alteran funciones involuntarias como la respiración, la digestión y la regulación de la presión arterial.
Síntomas neuropáticos comunes
Los síntomas de la neuropatía relacionada con ATTR-CM pueden ser variados y, a veces, sutiles. Incluso pueden aparecer antes de los síntomas cardíacos, lo que dificulta el diagnóstico. Los signos comunes incluyen:
- Problemas digestivos: diarrea, estreñimiento o náuseas.
- Disfunción sexual: disfunción eréctil o pérdida de la libido.
- Problemas urinarios: incontinencia o dificultad para orinar.
- Problemas oculares: ojos secos, visión borrosa o glaucoma.
- Mareos y desmayos: causados por la presión arterial baja al estar de pie (hipotensión ortostática).
- Fatiga y debilidad.
- Anormalidades en la sudoración: sudoración excesiva o reducida.
El desafío: Muchos de estos síntomas se superponen con otras afecciones, lo que puede retrasar el diagnóstico. Los médicos deben considerar todas las posibilidades para identificar ATTR-CM tempranamente. Si no se trata, la neuropatía puede afectar progresivamente las tareas diarias como caminar, vestirse o incluso agarrar objetos.
Opciones de tratamiento y perspectivas futuras
Afortunadamente, existen tratamientos disponibles para retardar o detener el daño a los nervios. Medicamentos como los silenciadores genéticos (vutrisiran, patisiran, eplontersen) reducen la producción de las problemáticas proteínas transtiretina. Estas terapias pueden mejorar la movilidad, reducir el dolor y aliviar los síntomas digestivos.
“Un tratamiento más temprano conduce a una mejor calidad de vida”, dice la Dra. Elizabeth A. Mauricio, neuróloga de Mayo Clinic.
Si bien estos medicamentos no curan la afección, pueden detener su progresión. La reparación de los nervios es posible, pero es un proceso lento y, a menudo, incompleto.
Qué hacer: Si tiene ATTR-CM o sospecha que puede tenerlo, comente estos síntomas con su equipo de atención médica. Compartir todos los detalles puede ayudar a garantizar un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno.
En conclusión, el daño a los nervios es una complicación importante de ATTR-CM que requiere atención. Al reconocer los síntomas y buscar un tratamiento temprano, los pacientes pueden mejorar su calidad de vida y retardar la progresión de la enfermedad.




























