La neurocientífica Caroline Leaf, Ph.D., sugiere que es posible una descompresión rápida utilizando métodos fácilmente disponibles cuando se está abrumado por el estrés, la ansiedad o las emociones negativas. La clave es pasar de la sobrecarga mental a un estado más tranquilo y regulado. Sus cuatro técnicas basadas en evidencia (conexión a tierra, creatividad, visualización y risa) se pueden implementar en 60 segundos o menos.
Reconecta con tu cuerpo
Cuando nos sentimos abrumados, el primer paso es conectarnos: devolver la atención a las sensaciones físicas. Un escaneo corporal rápido (percibir lentamente calidez, frialdad, tensión o holgura desde los dedos de los pies hasta la cabeza) puede calmar el sistema nervioso simpático y reducir las respuestas de lucha o huida. Esto cambia el enfoque de los pensamientos acelerados a la experiencia del mundo real.
Desbloquee la creatividad para un alivio inmediato
La expresión creativa es otra forma rápida de descomprimirse. Bailar con música, hacer garabatos o simplemente mover el cuerpo libremente puede interrumpir las espirales de pensamiento negativo. A largo plazo, la creatividad promueve el autodescubrimiento y puede mejorar la función cognitiva a través de la actividad de las ondas cerebrales gamma, vinculada al aprendizaje y al pensamiento integrador.
Aprovecha el poder de la visualización
La visualización ofrece otro reinicio mental. Imaginar una burbuja protectora de luz, enraizarse como un árbol o cualquier imagen de conexión a tierra puede aumentar los sentimientos de confianza y estabilidad durante los momentos estresantes. Este es un ejercicio mental con impacto psicológico inmediato.
La risa como reinicio fisiológico
Por último, la risa es un potente calmante para el estrés. Reduce físicamente el cortisol y la epinefrina al tiempo que aumenta las endorfinas, promoviendo un equilibrio neuroquímico más saludable. Mantener fuentes de humor (videos, tarjetas, etc.) disponibles fácilmente garantiza un acceso rápido a este reinicio fisiológico.
La conclusión: Estas técnicas no se tratan sólo de un alivio temporal; Son formas respaldadas por la ciencia de gestionar los estados emocionales en tiempo real, lo que le ayuda a recuperar la compostura y la claridad cuando llega el estrés.
