додому Різне El ejercicio intenso puede reducir los ataques de pánico, según un estudio

El ejercicio intenso puede reducir los ataques de pánico, según un estudio

Una nueva investigación sugiere que los entrenamientos cortos y de alta intensidad pueden ser tan efectivos como la terapia de exposición tradicional para reducir los síntomas del trastorno de pánico, ofreciendo un tratamiento alternativo accesible y de bajo costo. El estudio, publicado en Frontiers in Psychiatry, se encuentra entre los primeros en probar el ejercicio en sí como método de exposición principal, en lugar de simplemente un complemento a tratamientos existentes como medicamentos o psicoterapia. Esto es importante porque el trastorno de pánico afecta a millones de personas y, sin embargo, el tratamiento sigue estando infrautilizado debido al costo, el acceso o el estigma.

Cómo funciona la exposición interoceptiva

El tratamiento del trastorno de pánico a menudo implica exposición interoceptiva : desencadenar intencionalmente las sensaciones físicas de un ataque de pánico (latidos cardíacos rápidos, mareos, dificultad para respirar) en un ambiente seguro. El objetivo es enseñar a los pacientes que estas sensaciones no son peligrosas y que un ataque de pánico no los matará.

Tradicionalmente, esto se hace mediante ejercicios controlados en el consultorio de un terapeuta, como girar en una silla hasta marearse. El nuevo estudio propone que breves ráfagas de ejercicio intenso logran el mismo efecto al inducir de forma natural esas temidas sensaciones corporales.

Según la Dra. Deborah Vinall, terapeuta matrimonial y familiar autorizada, el ejercicio “vincula las sensaciones desencadenantes con el empoderamiento, no con la aleatoriedad o la pérdida de control”. Esto puede explicar por qué los pacientes lo practican más fácilmente que los métodos artificiales.

El diseño del estudio

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo en Brasil llevaron a cabo un ensayo de 12 semanas con 72 adultos inactivos diagnosticados con trastorno de pánico. Los participantes se dividieron en dos grupos: uno completó un programa estructurado de ejercicio breve e intenso, mientras que el otro se sometió a un entrenamiento de relajación.

Las sesiones de ejercicio siguieron un patrón establecido: calentamiento, caminata moderada y luego sprints de alta intensidad de 30 segundos con períodos de recuperación. La intensidad aumentó gradualmente a lo largo de las 12 semanas. En particular, no se utilizó psicoterapia tradicional ni entrenamiento verbal; el efecto terapéutico provino únicamente de experimentar repetidamente las sensaciones físicas en un entorno controlado.

Resultados: el ejercicio supera a la relajación

Después de 12 semanas, el grupo de ejercicio mostró síntomas de pánico más bajos en la Escala de Agorafobia de Pánico en comparación con el grupo de relajación. Los beneficios persistieron durante al menos seis meses después de finalizar el tratamiento, y el grupo de ejercicio también informó menos ataques de pánico y una reducción de la ansiedad/depresión.

Si bien ambos grupos mejoraron, los resultados del grupo de ejercicio fueron claramente mejores. Esto sugiere que los entrenamientos cortos e intensos pueden desensibilizar eficazmente a las personas a las sensaciones físicas que provocan pánico.

Limitaciones y próximos pasos

El estudio se centró en adultos sedentarios, por lo que es posible que los resultados no se apliquen a personas que ya son activas. También probó el ejercicio de forma aislada; Las investigaciones futuras deberían explorar su combinación con medicamentos o psicoterapia. También se necesitan estudios a más largo plazo para confirmar los beneficios sostenidos.

Qué significa esto para las personas con trastorno de pánico

Los investigadores sugieren que el ejercicio estructurado de alta intensidad es una opción de tratamiento “atractiva y de bajo costo” para el trastorno de pánico. Los participantes en el estudio no experimentaron ataques de pánico durante las sesiones de ejercicio, lo que sugiere que estas sensaciones son menos aterradoras cuando son predecibles y controladas.

Sin embargo, los expertos advierten contra el autotratamiento sin orientación profesional. Iniciar entrenamientos intensos por sí solo podría desencadenar ataques de pánico. Los terapeutas recomiendan discutir este enfoque primero con un profesional de la salud mental para desarrollar herramientas de autorregulación y técnicas de reencuadre cognitivo positivo.

En última instancia, integrar el ejercicio en el tratamiento del trastorno de pánico podría ampliar el acceso a una atención eficaz, ofreciendo una alternativa práctica y escalable para quienes luchan contra esta afección debilitante.

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