Un estudio reciente confirma que el entrenamiento de fuerza regular puede ralentizar significativamente el deterioro cognitivo, especialmente en adultos mayores con riesgo de demencia. Los investigadores descubrieron que solo dos sesiones semanales de entrenamiento de resistencia mejoraron la memoria, protegieron el volumen cerebral y mejoraron la salud neuronal en participantes con deterioro cognitivo leve (DCL).
Beneficios cognitivos del levantamiento de pesas
El estudio, en el que participaron 44 adultos mayores con deterioro cognitivo leve, demostró que el entrenamiento de fuerza supervisado durante seis meses produjo mejoras notables:
- Memoria mejorada: Los participantes mostraron mejoras en la memoria episódica verbal, una habilidad crucial que a menudo se ve afectada por la demencia temprana.
- Preservación del cerebro: Las resonancias magnéticas revelaron que el entrenamiento ayudó a mantener el volumen de materia gris en regiones del cerebro susceptibles a la enfermedad de Alzheimer, específicamente, el hipocampo derecho y el precúneo.
- Comunicación neuronal mejorada: La materia blanca, esencial para la conectividad cerebral, mejoró en el grupo de entrenamiento, mientras que disminuyó en aquellos que no hicieron ejercicio.
- Reversión del deterioro cognitivo leve: Algunos participantes ya no cumplían con los criterios de deterioro cognitivo leve al final del estudio.
Por qué esto es importante
Esta investigación subraya que el entrenamiento de fuerza no se trata únicamente de aptitud física; Afecta directamente la función cognitiva. Los hallazgos sugieren que el ejercicio de resistencia puede ser una intervención potente y accesible para frenar el envejecimiento cerebral y reducir el riesgo de demencia.
Levantar pesas sólo dos veces por semana puede tener efectos mensurables en la salud del cerebro, incluso en personas que ya experimentan deterioro cognitivo.
Este estudio refuerza el creciente conjunto de evidencia que vincula la actividad física con la longevidad cognitiva. A medida que las poblaciones envejecen, intervenciones como el entrenamiento de fuerza se vuelven cada vez más importantes para mantener la calidad de vida y reducir la carga de las enfermedades neurodegenerativas.



























