¿Puede un intestino vegano arreglar tu salud? La ciencia de los trasplantes fecales y la OTMA

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El microbioma intestinal humano se reconoce cada vez más como un determinante clave de la salud, y las investigaciones emergentes sugieren que incluso el intercambio de bacterias intestinales (mediante trasplantes fecales) podría influir en los niveles de una sustancia química peligrosa llamada N-óxido de trimetilamina (TMAO). Este compuesto se ha relacionado con una sorprendente variedad de enfermedades, desde enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares hasta cáncer, Alzheimer e incluso neumonía mortal. Pero, ¿la simple adopción de un microbioma intestinal vegano puede realmente reducir los niveles de OTMA? La evidencia es contradictoria y las implicaciones son de gran alcance.

La conexión TMAO: por qué es importante

Durante décadas, hemos sabido que la dieta afecta el riesgo cardiovascular. Ahora, las investigaciones muestran que el OTMA, producido por bacterias intestinales a partir de compuestos presentes en alimentos como la carne roja, los huevos y los lácteos, es un factor importante de múltiples afecciones potencialmente mortales.

Aquí está el desglose: TMAO no es sólo un marcador de mala alimentación; Contribuye activamente a la inflamación, el estrés oxidativo y el daño del ADN. Su presencia en el líquido cefalorraquídeo sugiere que afecta la salud del cerebro, acelera el deterioro cognitivo y aumenta el riesgo de Alzheimer. Incluso los pacientes con enfermedad renal con niveles más altos de OTMA enfrentan tasas de supervivencia dramáticamente peores. El compuesto está relacionado con accidentes cerebrovasculares, diabetes, EPOC y cáncer.

La hipótesis del intestino vegano: ¿una defensa natural?

Las dietas basadas en plantas son naturalmente bajas en precursores de OTMA. Los estudios muestran que las personas que comen comida vegana constantemente tienen niveles de OTMA significativamente más bajos, incluso cuando se exponen a comidas ricas en carne. Sus microbiomas intestinales parecen resistirse a producir OTMA, lo que sugiere un efecto protector. Esto plantea una pregunta simple: ¿podríamos evitar por completo los cambios en la dieta trasplantando un microbioma vegano?

Trasplantes fecales: el experimento

Los investigadores probaron esta idea en un estudio doble ciego. Los participantes recibieron materia fecal de veganos desde hace mucho tiempo o sus propias bacterias intestinales a través de un tubo nasal. Los resultados fueron decepcionantes. El trasplante tuvo un impacto mínimo en los niveles de OTMA.

¿El problema? Los participantes del estudio no eran exclusivamente veganos de antemano. Sus intestinos todavía albergaban cierta capacidad para producir OTMA, incluso después del trasplante. Los investigadores evitaron deliberadamente las restricciones dietéticas, queriendo aislar el efecto del microbioma. Esto subraya un punto crítico: es poco probable que un trasplante fecal funcione si el receptor continúa con una dieta omnívora.

Conclusión: no hay atajos

Si bien la idea de una “solución intestinal vegana” es intrigante, la evidencia actual sugiere que no es un atajo viable. Un microbioma saludable se construye con el tiempo, mediante elecciones dietéticas consistentes. Los trasplantes fecales pueden desempeñar un papel en el tratamiento de trastornos intestinales específicos, pero no anularán mágicamente los malos hábitos alimentarios.

La forma más confiable de reducir el OTMA sigue siendo lo que hemos conocido desde siempre: llevar una dieta basada en plantas. La ciencia es clara: tu intestino es un motor poderoso y lo que le das de comer determina lo que te devuelve.