Autobronceadores y psoriasis: lo que necesitas saber

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La psoriasis es una afección cutánea crónica que provoca una rápida acumulación de células cutáneas, lo que produce manchas escamosas. Muchas personas con psoriasis buscan formas de igualar el tono de la piel, especialmente durante los meses más cálidos. Los autobronceadores y los bronceadores en spray ofrecen una solución temporal, creando una apariencia bronceada sin los riesgos de la exposición a los rayos UV. Pero, ¿son seguras estas opciones para quienes tratan la psoriasis? Aquí hay un desglose de los hechos.

Cómo funciona el autobronceador

Los autobronceadores, disponibles en forma de lociones, cremas, espumas o gotas, interactúan con las proteínas de la piel para oscurecer la superficie. El ingrediente activo, dihidroxiacetona (DHA), está aprobado por la FDA y crea un bronceado temporal que desaparece en días. A diferencia del bronceado UV, los autobronceadores no penetran profundamente en la piel. Según los dermatólogos, esto los convierte en una alternativa más segura, siempre que no contengan aditivos nocivos.

Sin embargo, los autobronceadores no brindan protección solar. El uso de protector solar con un SPF de 30 o superior sigue siendo fundamental cuando se está al aire libre.

Bronceadores en spray: un enfoque similar

Los bronceadores en spray también utilizan DHA, que se aplica directamente sobre la piel mediante aerosoles. El efecto de oscurecimiento se desarrolla en 2 a 4 horas y dura hasta 10 días. Al igual que los autobronceadores, los bronceadores en spray no ofrecen protección UV y requieren el uso de protector solar por separado. La FDA advierte contra la inhalación o ingestión de productos de bronceado en aerosol, enfatizando la necesidad de medidas de seguridad adecuadas en las cabinas de bronceado comerciales.

Psoriasis y bronceado sin sol: ¿es seguro?

Los dermatólogos confirman que los autobronceadores y los bronceadores en spray son generalmente seguros para las personas con psoriasis. Ofrecen una forma de lograr un aspecto bronceado sin aumentar el riesgo de cáncer de piel. Sin embargo, evite aplicar estos productos sobre la piel abierta o inflamada, ya que no se adherirán bien a las áreas secas y con parches.

La textura desigual de las placas de psoriasis dificulta la aplicación uniforme y el color se desvanecerá más rápido debido a la tasa acelerada de renovación de la piel en las áreas afectadas por la psoriasis.

Riesgos potenciales y cómo evitarlos

Si bien los autobronceadores no provocan brotes de psoriasis, su aplicación inadecuada puede empeorar los síntomas. La aplicación de productos sobre la piel agrietada o abierta puede exacerbar la inflamación. Exfoliar agresivamente las áreas afectadas también puede provocar brotes a través del fenómeno de Koebner, donde un traumatismo cutáneo desencadena brotes de psoriasis.

Para minimizar riesgos:

  • Controle la psoriasis primero: El control efectivo con medicamentos recetados es esencial antes de usar bronceadores sin sol.
  • Elija formulaciones suaves: Opte por productos sin fragancias, sin alcohol, sin ácidos exfoliantes ni productos químicos agresivos.
  • Prueba de parche: Aplique una pequeña cantidad para probar si hay irritación antes de usarlo en todo el cuerpo.
  • Hidrata estratégicamente: Prepara la piel con un baño tibio y continúa con humectación inmediata para ayudar a la absorción del producto.

El resultado final

Las personas con psoriasis pueden utilizar autobronceadores y bronceadores en spray de forma segura si se aplican correctamente. Proporcionan una solución cosmética sin exposición a los rayos UV, pero son comunes los resultados desiguales y la decoloración más rápida de las placas. Priorizar la salud de la piel, utilizar formulaciones suaves y evitar la aplicación en la piel dañada son claves para minimizar los riesgos.